Nadie entra en una web a pasear. Entra a buscar algo. ¿La tuya está organizada para el que busca o para el que la hizo?
Cuando alguien entra en tu web por primera vez
no está explorando.
Está buscando algo concreto.
¿Lo encuentra?
O cierra la pestaña y lo busca
en el siguiente resultado de Google.
de los usuarios abandona una web si no puede encontrar lo que busca con facilidad. No lo dicen. No lo explican. Simplemente se van.
Nielsen Norman Group
La mayoría de webs están organizadas como un organigrama: Quiénes somos, Servicios, Equipo, Contacto. Es la lógica interna de la empresa.
No es la lógica de quien llega desde Google sin saber nada de ti. Esa persona no busca tu historia. Busca saber si puedes resolver su problema.
La persona que aterriza en tu web tiene tres preguntas antes de decidir si sigue leyendo o se va:
¿Pueden ayudarme con lo que necesito?
¿Cuánto me va a costar?
¿Cómo los contacto?
Todo lo demás — vuestra historia, vuestros valores, vuestro equipo — es secundario. Siempre.
No es que la información sobre tu empresa sea irrelevante. Es que llega después de resolver esas tres preguntas. Si la pones antes, el usuario ya se fue.
El usuario que llega desde Google tiene una necesidad concreta, no curiosidad biográfica. "Quiénes somos" no resuelve nada en el primer scroll. El cliente quiere saber si puedes ayudarle a él, no quién eres tú.
Más de cinco o seis ítems en el menú principal paraliza al usuario. La paradoja de la elección: más opciones, más tiempo dudando, menos decisiones. Un buen menú obliga a priorizar — y esa prioridad debería ser siempre la del cliente.
"Nuestra historia", "Nuestros valores", "Nuestro equipo". Todo "nuestro". La persona que entra no busca eso todavía. Busca saber si puedes resolver su problema. Lo demás viene después, si decides quedarse.
Eso es lo que necesitas para saber si tu web está organizada para tu cliente o para ti. Sin tecnicismos.
Abre tu web sin hacer scroll. Solo el menú y lo visible al entrar. ¿Se entiende qué ofreces y a quién va dirigido antes de leer nada?
Por cada ítem del menú, escribe para qué sirve desde la perspectiva de alguien que te descubre hoy por primera vez.
Si más de un ítem del menú describe a tu empresa en lugar de resolver algo del cliente, tienes el orden equivocado.
Si el ejercicio genera más preguntas que respuestas, cuéntanoslo. En 24 horas te decimos cómo reorganizar lo que tienes para que funcione para quien entra — sin coste, sin compromiso.
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