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Caso de estudio · Artista · 11

M. Giménez

Una web portfolio para una artista real, trabajada como un encargo: estrategia, dirección de arte y cada página pensada para que la obra se mire despacio y el encargo llegue solo.

Cliente
M. Giménez · ilustradora y acuarelista
Qué hicimos
Estrategia, dirección de arte, diseño y desarrollo web, SEO
Enfoque
Una sala de museo: la obra primero, el encargo después
Año
2026
Ver la web
mgimenezart.com
M. Giménez

Una artista real y un encargo, tratado como tal.

M. Giménez es ilustradora y acuarelista. Aunque la web es para la propia fundadora de Onaia, la trabajamos como cualquier encargo: un briefing, unos objetivos, una estrategia y una dirección de arte definidos antes de dibujar la primera pantalla.

Sin factura, pero con las mismas preguntas de siempre: quién mira, qué tiene que entender y qué queremos que haga.

Una web que había que empezar de cero.

  1. 01

    Otro nombre

    Se partía de una web antigua, firmada con un nombre de marca que no era el suyo. La nueva tenía que hablar de ella como artista, con su propio nombre.

  2. 02

    Nada que heredar

    La web anterior, en WordPress, se retiró por completo. Se empezó de cero: sin plantilla, sin plugins y sin decisiones ajenas.

  3. 03

    Una obra que merecía un marco

    Acuarelas e ilustraciones muy distintas entre sí, que necesitaban un lugar donde convivir sin competir.

Cuatro decisiones antes de diseñar.

  1. 01

    Firmar con su nombre

    La marca pasa a ser «M. Giménez», con un monograma MG y la línea «Ilustración y acuarelas». Una artista con nombre propio, no un seudónimo.

  2. 02

    Una sala, no un catálogo

    La obra se muestra como en una exposición: espacio, silencio y una cartela pequeña. Es lo que separa un portfolio de una tienda.

  3. 03

    Dos públicos, dos salas

    Particulares que buscan una pieza o un recuerdo, y marcas o proyectos que buscan una mirada ilustrada. Acuarelas e ilustraciones tienen cada una su sala y su manera de hablar.

  4. 04

    Siempre una puerta al encargo

    En cada página hay una forma suave de dar el paso —pedir una lámina, encargar una acuarela, hablar de un proyecto— sin empujar al visitante.

Blanco y negro hasta que te detienes.

  1. 01

    Las obras esperan en blanco y negro

    Todas las piezas se muestran en escala de grises, enmarcadas sobre una pared luminosa. La página es sobria y el color no compite con nada.

  2. 02

    El color se revela al detenerte

    Al acercar el cursor, la obra recupera su color. No es un efecto de adorno: es el gesto de acercarse a un cuadro. En pantallas táctiles, donde no existe el cursor, las piezas se muestran directamente en color.

  3. 03

    Una cartela, no un titular

    Cada pieza lleva solo un número y un nombre en pequeño, como la cartela de una sala. Nada de títulos llamativos que tapen la obra.

  4. 04

    Las obras, enmarcadas

    Ilustraciones y acuarelas se presentan con marco y sombra de pared, para que se lean como objeto y no como archivo.

En reposo y al detenerse.

En reposoAcuarela nº 017, en escala de grises
mgimenezart.com
Acuarela nº 017, en escala de grises
Al detenerteLa misma pieza, con su color
mgimenezart.com
La misma pieza, con su color

La misma obra, antes y después de acercarse. El cambio dura lo que tarda uno en mirar con atención.

Cada página, con su porqué.

Un portfolio de artista no es una sola pantalla: es un recorrido. Esto es lo que hace cada página y por qué.

01 · Inicio — el vestíbulo

Mirar. Observar. Crear.

La home es el vestíbulo del museo: antes de ver una sola obra, el visitante entra en una atmósfera. Después, las dos salas, y al final la puerta al encargo.

  • Un fondo ilustrado propio: ocho de sus ilustraciones se desplazan despacio, en carriles verticales, detrás del título. Es movimiento puro, sin respuesta al scroll: la web se siente viva sin secuestrar al visitante.
  • Dibujos botánicos de la propia artista —flores, una mariposa— flotan por la página. No son decoración genérica: es el mismo trazo que firma la obra.
  • Una frase de posición y cuatro etiquetas —ilustración, acuarela, encargos, colaboraciones— que dicen en un segundo qué hace y para qué se la puede contratar.
  • Una pared de exposición con obras enmarcadas y, al final, una invitación tranquila: «¿Tienes una idea?».
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Mirar. Observar. Crear.
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Mirar. Observar. Crear.
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Mirar. Observar. Crear.
02 · Acuarelas — la sala

Lugares que quiero recordar.

La sala de las acuarelas habla de memoria más que de producto: paisajes, arquitectura y pequeños momentos pasados al papel. Por eso el texto es corto y el tono, íntimo.

  • Una galería horizontal en dos filas, con flechas o deslizando: se recorre de lado, como una pared, sin un scroll vertical interminable.
  • Un cierre que ofrece lo único que no cuelga en la sala: una acuarela por encargo, «¿Quieres una acuarela propia?», sobre un lugar o un recuerdo del visitante.
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Lugares que quiero recordar.
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Lugares que quiero recordar.
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Lugares que quiero recordar.
03 · Ilustraciones — la otra sala

Dibujar también es interpretar.

La segunda sala habla a otro público: quien busca una mirada ilustrada para un proyecto. Por eso aquí el tono es más profesional y la obra se explica como método.

  • «Una idea. Una imagen.»: tres líneas de trabajo —editorial, marcas y personal— para que un cliente profesional se reconozca enseguida.
  • La misma galería y la misma cartela que en acuarelas: dos salas distintas, un solo lenguaje.
  • Un cierre con un dibujo de línea —un perro— que baja el tono y recuerda que detrás hay una persona.
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Dibujar también es interpretar.
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Dibujar también es interpretar.
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Dibujar también es interpretar.
04 · Sobre mí — el espacio de la autora

Detrás de cada obra, hay una mirada.

Cuando se contrata a una artista se contrata una mirada. Por eso la página sobre ella no es una biografía: es una explicación de cómo mira y cómo trabaja.

Los textos están en primera persona y son suyos, tal cual: aquí el diseño solo tenía que sostenerlos.

  • Su retrato queda fijo a la izquierda mientras cinco paneles de texto suben por la derecha: detrás de cada obra, crear me obliga a mirar, mi forma de trabajar (observar, interpretar, crear), dibujo y acuarela, y también por encargo.
  • En móvil la foto queda en una franja fija bajo la cabecera y el texto pasa por debajo, para que la persona nunca desaparezca de la lectura.
  • Cierra con una sola acción: «Contactar».
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Detrás de cada obra, hay una mirada.
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Detrás de cada obra, hay una mirada.
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Detrás de cada obra, hay una mirada.
05 · Contacto — la puerta

Hablemos.

Un encargo empieza con una conversación, así que el formulario tenía que parecerse a una: pocas preguntas, bien formuladas y sin ruido.

  • Un formulario editorial, sin caja: filas con línea fina y la etiqueta a un lado, como una ficha.
  • «¿En qué puedo ayudarte?» como una lista de opciones —encargo de acuarela, de ilustración, proyecto profesional, colaboración— para recibir la petición ya clasificada.
  • Se puede adjuntar una imagen de referencia, y el mensaje llega precargado si el visitante viene de «Pedir esta lámina».
  • Cierra con una frase: «Las buenas ideas merecen convertirse en imágenes».
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Hablemos.
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Hablemos.

Pocas reglas, bien sostenidas.

  1. 01

    Blanco y negro puro

    Sin crema ni tonos cálidos: el único color de la web son las propias obras.

  2. 02

    Dos tipografías, con reglas

    Una monoespaciada solo para etiquetas cortas y numeración; una grotesca para todo lo demás. Cuando hay información, siempre la que se lee bien.

  3. 03

    Esquinas cuadradas

    Geometría limpia, sin redondeos: la única curva es la de la obra.

  4. 04

    Una cartela como unidad

    Número y nombre, en pequeño, en todas partes donde aparece una obra: en la sala, en la ficha y en la pared de la home.

La sala, en la mano.

Una web de artista se mira, sobre todo, desde el teléfono. En móvil el menú se despliega a pantalla completa, las piezas pasan a color —no hay cursor que las revele—, la foto de Sobre mí queda fija y cada obra conserva su ficha.

Inicio: el retrato, el título y el fondo ilustrado.
Inicio: el retrato, el título y el fondo ilustrado.
Ilustraciones: la galería, ya en color.
Ilustraciones: la galería, ya en color.
La ficha de una obra, con su cartela.
La ficha de una obra, con su cartela.
Sobre mí: la foto fija y el texto debajo.
Sobre mí: la foto fija y el texto debajo.

Una web publicada y hecha a mano.

La web está publicada y funcionando: formulario real de encargos y láminas con imagen adjunta, páginas legales propias, SEO de base (mapa del sitio, descripciones, imagen para compartir) y favicon. Está hecha en HTML, CSS y JavaScript puros, sin plantillas ni constructores: carga rápido, las fuentes se sirven desde la propia web y es suya.

Es también nuestra prueba de que una web de artista no tiene por qué parecerse a una tienda: puede parecerse a una exposición.

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